Hay lugares que te invitan a bajar el ritmo apenas llegás. Ilha Grande es uno de ellos. Un paraíso de selva, playas de agua cristalina y senderos infinitos, ideal para quienes disfrutan de la naturaleza, el mar y unas vacaciones en movimiento.

Cómo llegar

Nosotras llegamos desde el aeropuerto de Río de Janeiro hasta Conceição de Jacareí en transfer, un viaje de aproximadamente dos horas. Desde allí, tomamos un bote hacia la isla y, en pocos minutos, ya estábamos rodeadas de verde y mar.

¿Dónde alojarse?

Si es tu primera vez en Ilha Grande, recomendamos alojarte en Abraão.

Es el pueblo con más movimiento de la isla, donde encontrarás restaurantes, bares, pequeñas tiendas y algo de vida nocturna, sin perder la tranquilidad que caracteriza al lugar. Lo más especial es que no hay autos, por lo que todo se recorre caminando y el ritmo de vida es completamente diferente.

Despertarse con el sonido de los pájaros y la naturaleza es, simplemente, una experiencia hermosa.

¿Cuántos días recomendamos?

Nosotras estuvimos 6 días en Ilha Grande y nos enamoramos del lugar. Sentimos que, con dos días más, habríamos podido recorrer la isla prácticamente completa.

Elegimos hacer el viaje con calma, visitando entre una y tres playas por día, combinando caminatas, momentos de descanso y algún paseo en barco. Creemos que entre 6 y 8 días es el tiempo ideal para conocer la isla sin apuro y disfrutar realmente de todo lo que tiene para ofrecer.

Un destino soñado para quienes aman moverse

Si te gusta mantenerte activo, Ilha Grande tiene muchísimo para ofrecer. Cada día puede convertirse en una nueva aventura recorriendo las famosas trilhas brasileras, senderos que atraviesan la selva y conducen a playas y paisajes increíbles.

Durante las caminatas, la naturaleza está presente en cada rincón. Vimos una gran variedad de fauna: insectos de todo tipo, monos, aves y muchísima vida marina. También pudimos hacer snorkel y encontrarnos con una enorme cantidad de peces.

Llevá zapatillas cómodas, protector solar, una botella de agua y tu mejor compañera de viaje: tu bikini favorita.

Nuestras playas y lugares favoritos

  • Lopes Mendes: considerada una de las playas más lindas de Brasil. Su extensa franja de arena blanca, el mar cristalino y el entorno natural la convierten en un lugar imperdible.

  • Dois Rios: una playa inmensa e impactante, rodeada de montañas y vegetación. Tiene una energía muy especial y transmite una sensación de paz difícil de describir.

  • Lagoa Azul: un paraíso para hacer snorkel. Sus aguas transparentes permiten observar una enorme cantidad de peces.

  • Lagoa Verde: otro de nuestros lugares favoritos para nadar y explorar la vida marina. Ideal para pasar unas horas disfrutando del mar.

  • Cachoeira da Feiticeira: apenas comenzás la caminata y entrás en la selva, el ambiente cambia por completo. El sonido del agua y la naturaleza hacen que automáticamente bajes un cambio.

  • Gruta do Acaiá: uno de los rincones más sorprendentes de Ilha Grande. El color azul intenso del agua dentro de la cueva la convierte en una experiencia mágica.

  • Praia do Dentista: una postal de arenas blancas y vegetación de un verde intenso que contrasta con el mar turquesa.

Para quienes prefieren combinar caminatas con un poco más de comodidad, existen los taxi boat, pequeñas embarcaciones que conectan distintas playas y permiten conocer otros rincones de la isla.

Consejos para el viaje

  • Viajá liviano. Muchas calles son de arena y probablemente tengas que caminar con tu equipaje.

  • Llevá ropa deportiva y cómoda para las caminatas.

  • Tené en cuenta que la humedad es muy alta. Nuestro plan fue ir lavando la ropa a medida que la usábamos… ¡pero nunca terminó de secarse!

  • No te olvides de unas buenas zapatillas, protector solar y equipo de snorkel.

  • Y, por supuesto, llevá tu bikini favorita: en Ilha Grande siempre hay una playa nueva por descubrir.

Ilha Grande nos recordó que las mejores vacaciones son las que nos conectan con la naturaleza, nos invitan a mover el cuerpo y nos hacen sentir libres, con un bikini, los pies descalzos y el mar siempre cerca.